La voz de las minorias o yo no nací en Brazil
Yo soy una mujer de beisbol y cualquiera que haya visitado este blog lo sabe. En momentos como estos donde la fiebre global se hace patente en cada aparato de retransmisión inventado por el hombre (imagen, voz, data o todos los anteriores) y cuando espero que las visitas a este aburrido blog sean cero (y bajo esa premisa me apaño), me declaro en franca minoría.
En franca discriminación, en la total ignorancia y sometida a las más terribles vejaciones porque no! a mi no me gusta el futbol! no estoy siguiendo el mundial en terminos deportivos y no estoy jugando ninguna quiniela donde me prometan 3 millones de bolívares (1000 doláres) por acertar los ganadores y los tantos de cada partido.
Yo para mi desgracia (en estos tiempos mundialistas)fuí criada en Caracas en el más profundo oscurantismo beisbolero, es decir, rara vez en mi casa se veía algún deporte que no fuera el beisbol, (el baloncesto cumplía esa honrosa excepción). Durante mi infancia, el futbol era una especie de castigo llamado Liga Española de Futbol, que transmitía el canal del Estado los domingos en la tarde, que me sumía en el más pavoroso de los aburrimientos, una evidencia de que mis padres no habian querido llevarme a "pasear" a ninguna parte.
Y quiero afirmar aqui, no es que yo sea obtusa o que me niegue a aprender cosas nuevas o que sea incapaz de dedicarle mi atención a otros deportes (en los últimos años he aprendido de automovilismo), es que soy ignorante! no lo entiendo! no se de que va ese juego con tanta gente corriendo en lo que para mí representa un sin sentido. Por lo cuál parezco mentalmente incapaz de sentir la emoción del mundial, pintarme banderas en la cara o seguir a Ronaldinho como a un Dios.
Lo lamento! (sobre todo por mi) en estos tiempos entiendo lo que sienten las minorias.

marta drooker dijo
jajaja
ahora debo decirte que de alguna manera todos formamos parte de una minoría. el tema es descubrir cuál es para saber porqué luchamos.
Y que no te preocupe el tema. Justamente hoy me acordé de Borges. El decía que el fútbol es un deporte de estúpidos en el que 22 hombres corren sin sentido detrás de una pelotita.
Aunque reconozco sin complejos que yo, que pertenezco a una minoría, en esto días formo parte de la mayoría.
Un abrazo. Vine aquí enlazándote desde el blog de Rosario.
14 Junio 2006 | 04:04 PM