Pues yo si! con mucha pena, mucha verguenza y el mismo sentimiento que me daba no entregar la tarea cuando estaba en tercer grado, yo le debo algo a alguien.
Si, lo confieso, me he atrasado, he fallado a mi compromiso, se han pasado los días entre una cosa y otra, he trabajado, salido, rumbeado incluso me fuí de vacaciones y ...y pues nada que no tuve tiempo que no tengo excusa y que no lo vuelvo a hacer.
Para mi desdicha esta deuda no es monetaria, que de serlo la hubiera pagado gustosa hace 6 meses cuando decidí cambiar de vida y darle un renacimiento a mis días.
La deuda que es real no es un invento, es de tiempo, si mi más escaso y preciado tesoro, lo comprometí o más bien incurrí en el más abominable de mis defectos: no saber decir que No en el momento correcto y me ha pasado, de nuevo!
He quedado embollada, enrollada, complicada y compungida por tener que hacer algo que hasta hace muy pocos días no quería hacer, pues mientras lo hacía pensaba: debería poner un post, leer el períodico, llamar a fulano, descansar un poquitin.
Pero ya me ha tocado y como la medicina amarga, me lo tomo de un solo trago y prometo como tantas veces, más nunca le debo nada a nadie.