Adictos a la virtualidad
No se si a todos les pasa, pero a veces tengo una enorme profusión de temas, inquietudes, interéses, dudas y preguntas en mi cabeza. Creo que esta falta de serenidad mental me ha llevado a usar y recibir el calificativo de loca, varias (más bien muchas) veces a lo largo de mi vida.
En esta maraña intelectual, descubrí una rutina que en cierto momento se me convirtió en el más adictivo de los vicios: las conversaciones internas. Si como lo leen mi mente durante horas podía divagar en una conversación consigo misma en las que muchas veces mi "yo" podía figurar como el espectador de un partido de tenis: voltea pa´lla voltea pa´ca incensantemente durante tres o más sets.
Después de muchas horas de terapia, reflexión y relajación, logré dar ese torneo anual por terminado, mi mente se estableció integramente de un solo lado de la cancha y eventualmente cierra el Polideportivo y se dedica a no hacer nada, a estar tranquila, repitiendo quizás alguna frase o leyendo, cantando o simplemente estando.
Hasta que llego "la coctelera", y tomó por asalto las llaves de la cancha, ahora para un juego diferente donde mi mente como una máquina lanza pelotas, le lanza rectas, curvas de diferentes velocidades,a la derecha y a la zurda, al bateador emergente de mi cabeza. Que impaciente y bravucona como soy, le hace swing absolutamente a todas las bolas, para escribir infinitos post, acerca de política, farandula, la vida cotidiana que no me interesa ni a mi y a los valores morales que me cuestiono cada día.
Mi mente como en un juego de video compite consigo misma, qué hace más rápido, qué escribe más rápido, en qué nueva aventura se mete y me mete a mi en consecuencia. Y el escenario del juego, la Coctelera, el blog, el mundo virtual, amigos en España, en USA y en Marruecos, interactividad que no recibo del MSN y de la que no me puedo desconectar.
Si a alguién más le pasa, no dude en contestar a ver si creamos otro blog que se llame "Grupo de apoyo de los adictos a la virtualidad"

Rosario dijo
Lo que a mi me pasa con este medio es que puedo escribir... leer... comentar...
O no escribir, no leer y no comentar.
Es un medio con una dosis de libertad muy alta para expresarme...
Y como yo ando en esta nota de expresarme (en la coctelera, en la escultura, conversando) pues me viene muy bien.
6 Marzo 2006 | 11:17 PM